MINISTERIO MUSICAL

GRUPO DE ORACIÓN

LA ORACIÓN

¿QUÉ ES LA ORACIÓN?

Santa Teresa del Niño Jesús dijo: “La oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada lanzada hacia el cielo, un grito de reconocimiento y de amor tanto dentro de la prueba como desde dentro de la alegría.” San Juan Damasceno dijo: “La oración es la elevación del alma a Dios o a la petición a Dios de bienes convenientes”. La oración es una conversación sencilla y desprevenida con nuestro Padre-Dios. La oración es entonces un diálogo vital, sencillo, cariñoso, sincero, como las palabras de un niño a su padre, el niño no piensa lo que va a decir, ni se prepara para hacerlo mejor, sino que va diciendo lo que va sintiendo, sin pensar en lo que dirá su papá. La palabra dice: “El que se humille será hecho grande” (Lucas 8,9-14). La humildad es la base de la oración.
“La oración, sepámoslo o no, es el encuentro de la sed de DIOS con la sed del hombre. DIOS tiene sed de que el hombre tenga sed de El” (Catecismo de la Iglesia No. 2560)

LA ORACIÓN NO ES SOLO PARA PEDIR
“Ustedes no recen de ese modo, porque, antes que pidan, el Padre sabe lo que necesitan” (Mateo 6,8)

Estamos acostumbrados a pedir únicamente y esto no basta. Recordemos que DIOS es nuestro Gran Amigo. Ahora bien, en las charlas con nuestros amigos unas veces los felicitamos por sus éxitos; otras veces le contamos nuestras cosas buenas o malas; otras veces los consultamos para ser asesorados en nuestras decisiones; otras veces les damos gracias por los favores que nos hacen; y a veces también callamos y escuchamos lo que ellos nos dicen. Así debe ser nuestra oración: felicitar a DIOS por sus maravillas, contémosle lo que nos ha sucedido, consultémosle para que nos asesore en nuestro planes, agradezcámosle por sus favores, pidámosle y callemos para poder escucharle cuando nos hable, agradezcámosle por sus favores, pidámosle y callemos para poder escucharle cuando nos hable. Si así actuamos, entonces si estaremos dialogando con DIOS. Es importante pedir en la oración. “Hágase su voluntad” (Mateo 6,8)

CUANDO Y DONDE DEBEMOS ORAR
“Oren en todo tiempo según les inspire el Espíritu, velen en común y prosigan sus oraciones sin desanimarse nunca.” (Efesios 6,18)

Podemos orar en cualquier lugar y en cualquier circunstancia, con cualquier estado de ánimo; no hay que buscar condiciones excepcionales para orar, porque si es así nuca oraremos. Sí vivimos diciendo “oraría si tuviera tiempo, “o” si pudiera retirarme a la soledad “o” si mis negocios marchan mejor “o” si no fuera de tan mal genio”; todo esto es evadir la oración. Así nunca llegaremos a orar, ni tendremos tiempo para dialogar con Dios como Padre, y pasaremos la vida sumergidos en las cosas terrenas sin acordarnos del Hacedor de todas ellas.

GRUPO DE ORACIÓN

“Los grupos de Oraciones o “escuelas de oración”, son hoy uno de los signos y unos de los acicates de la renovación de la Iglesia, a condición de beber en las auténticas fuentes de la oración cristiana. La salvaguardia de la comunión es señal de la verdadera oración en la Iglesia” (Catecismo de la Iglesia No. 2689). En el grupo de oración, aprendemos a orar, a tener la vida de oración y a fortalecerse nuestra oración personal.

LUGARES FAVORABLES PARA LA ORACIÓN

“Son el oratorio personal o familiar, los monasterios, los santuarios de peregrinación y, sobre todo el tempo, que es el lugar propio de la oración litúrgica para la comunidad parroquial y el lugar privilegiado de la adoración eucarística” (Catecismo de la Iglesia No. 2696).

PORQUE Y PARA QUE ORAR

Los cristianos debemos orar por muchos motivos: somos criaturas de DIOS y debemos expresarle nuestra adoración; somos hijos del Padre y debemos decirle nuestro amor; somos ofensores de DIOS y debemos suplicarle perdón; somos deudores de nuestros beneficios con respecto al Señor del cielo y de la tierra y debemos cantar nuestra acción de gracias. Pero hay un motivo especial, que aclara e ilumina todos los anteriores y, es que, JESUS, nuestro hermano mayor, pasó toda la vida en una actitud de oración permanente con respecto al Padre, y en sus enseñanzas nos invitó frecuentemente a orarle a Dios. Entonces porqué orar, porque el mismo JESUS dijo: “Oren para que no caigan en tentación” (Lucas 22, 40).

La oración es la fortaleza del cristiano y la debilidad de DIOS.

Con lo anterior te invitamos a que reflexiones sobre oración diaria, te esperamos todos los viernes de 6:30 a 7.30 p.m. en la Parroquia La Sangrada Familia de la Urbanización el Parque, para que asistas al Grupo de Oración: “Escuela de Oración”, ahí Dios te regala el Don de la Oración.